domingo, 27 de abril de 2014

Lo que se dice sin hablar

Nos perdimos a oscuras,
ante nuestros ojos,
desnudas.

Sin decirnos nada,
porque estaba la verdad,
entre nosotras, arropada.

Dejé el mensaje
contenido en las yemas,
tratando de que al rozarte
tradujeras las respuestas.

Y aún así las dudas te hacían decirme 
que no te quieres acostumbrar a las alturas.


Ojalá no llegue el vértigo,
no te marees,
que sabes
-aunque no quieres-
que a mí me tienes
echando leña al tren de estos sueños
que sueltan humo, porque a veces,
sin querer,
pulsamos el botón de "turbo"


Te seguiré rozando,
hasta que descubras el mensaje...
Que no hace falta hablar para confesarte...
que soy incapaz de soñar sin pensar en besarte.



Llueve en Madrid

Llueve en Madrid
sobre las ganas de sol
tras esta estación sembrada de dudas
y ganas de calor.


Llueve en Madrid
para que nazcan 
las penas en Mayo,
las medias tintas 
cuando me da algún arrebato,
y dejo poemas a medias
por si le entra frío de la que lee
que empieza a ser el motivo.

miércoles, 23 de abril de 2014

.


La mayor putada

que nos ha hecho la distancia

es dejar que te pregunte

"¿qué harás sobre las seis?"

y que no digas,

-porque no puedes-

pero pienses

"Abrazarte".

miércoles, 26 de marzo de 2014

Reloj de arena

Te miro como si fueras un reloj de arena,
que no puedo evitar dar la vuelta,
para que te derrames sobre mí
con tanta ansia como la gravedad hace a esas piedras morder el suelo.

Poco tiempo antes de que se acabe el tiempo,
yo te vuelvo a girar,
y aunque el tiempo siga,
volvemos a no avanzar.

Y me muero por girarte de nuevo,
por sentir el tic-tac en el pecho,
por impregnarme del ansia nerviosa y confusa,
que no se puede evitar.

Y te vuelvo a girar.
Ya puedo relajarme un rato,
sólo hasta que vuelve a quedar un cacho de arena para acabar.

Y te vuelvo a girar.
Vuelvo a revivir tus ganas,
y esas reviven las mías.
Vuelve a ser una carrera,
a ver quién se corre antes,
en la espera de que falte
poco tiempo por acabar.

Y te vuelvo a girar.

Porque no quiero que se acabe nuestro tiempo,
aunque por absurdo que sea
-y sepa-
sólo va en espiral.

martes, 25 de marzo de 2014

Esperando al autobús

Cojo muchos autobuses
porque en mi ciudad llueve mucho,
 y si no llueve, me invento alguna excusa para no caminar,
 o el tiempo me roba la calma para llegar puntual.

Este bus está tardando demasiado,
faltan varios minutos,
y estoy empapada y con frío.

Parece que tengo que esperar por todos los autobuses,
 y ¿cuántos habré cogido nada más llegar a la parada?

Ojalá existiese algún aparato mágico
 que dijera el número exacto de cosas que hemos
 hecho,
            bebido,
                       comido,
                                      sentido,
                                                   soñado,
                                                                   dicho,
                                                                               querido y desquerido.


Nos sorprenderíamos…
 porque seguramente hayamos tenido que esperar por las mismas cosas que otras veces tuvimos al momento, pero esperar nos hace pensar más.

Esperar nos hace aprender a saber estar.

Las paranoias y reflexiones no se me acaban,
y nacen unas de otras.

Y no es que tenga paciencia precisamente…
Pero esperar no es lo mismo que ser paciente,
Al igual que cuando quieres y no te quieren,
No signifique que puedas dejar de hacerlo.


lunes, 24 de marzo de 2014

Un metro ochenta.

De ti sé poco más
Que un par de muchos besos imaginarios,
Y alguna foto donde vi
Que te sienta bien el negro
Desafiando el luto de algún silenciado recuerdo.

De ti sé poco más
Que una sonrisa bonita,
Una distancia maldita,
Y que me gustan hasta tus rodillas
Si pienso que se flexionarán para abrazarme.

De ti sé poco más
Que no te gusta andarte por las ramas…
Que los directos crearían llamas
Si aún lejos ardo por ti.

De tí aprendí
Que el condicional me duele
Porque soñar me eleva a tu altura,
Y yo que no soy muy alta,
Me duele caerme,
Si no es a modo de caricia en tu espalda,
Cuando dejar de hacerte la dura.

lunes, 17 de marzo de 2014

Al otro lado

Hace tiempo que esto pasó a ser
      "polvo para hoy
                    y
  hambre para mañana."

He desgastado los
"ni contigo ni sin ti"
pero sobre todo la parte
en la que no estás conmigo
-sin darme cuenta 
de que nunca has estado.-

Es triste derribar mis murallas
para ir a tirar piedras 
a una que está creciendo
porque tú estás cogiendo mis piedras
y subiendo de altura;
Rompiendo las metas 
que trato de poner
a la altura de mi cintura,
pero con tijera y desde lejos
por si te quemo.

Yo lo he intentado,
tú me has ayudado
a no dejar de hacerlo;
Y la triste verdad es 
que no me he acercado ni de lejos,
porque no te has dejado hacer
ni la mitad de lo que has hecho conmigo.

De tanto hervir el agua
y echarle hielo,
me has dejado templada.

Soy un juguete 
que pronto cubrirá el olvido
al otro lado del muro,
Soy una más,
de las que se quedaron a medias
de camino a tu futuro.