martes, 16 de septiembre de 2014

Sed de poesía

Cualquier poema...
de amor o guerra...
pero cualquier poema...

Que vuelvan a mi las letras
que nazcan de azañas o guerras,
que viva la tinta,
y crezca y muera,
como último punto,
como final de una escena.

Que despierten los temores,
que se pudran con las letras,
que le saquen punta al lápiz
y se gaste por la espera,
por la espera de alinear
cada pensamiento en la cabeza,
cada pincelada,
de tu cuerpo en mi bandera,
cada desea de lucha,
por la patria
por la paz o por la guerra.

Pero cualquiera...
cualquier poema...
Que, por favor, no se seque
la poesía de mis venas.










viernes, 27 de junio de 2014

Ojos Pardos

Para qué negar
que cuándo llega
ya no me apetece marcharme.


Que me veo en el reflejo de cada espejo
sin buscarla tras de mí,
y mucho menos ante mi,
porque está sin necesidad de estar presente...
Y así sólo están
los que de verdad merecen quedarse.

Para qué negar 
que el planeta tierra se hace enorme
si cuento pasos de distancia,
y se hace pequeño
cuando no siento que me falta.

Que cada paso
no vaya a su encuentro,
si no a un futuro en el que camine a mi lado,
o se pare a coger aire
y cuente conmigo como quiera,
como apoyo,
consejo,
o experta en el silencio tranquilo de sabernos juntas.

Para qué negar 
que temo no estar a la la altura de sus ojos sinceros,
que se vuelven verdes si están tristes,
y por eso no podría enamorarme de ella...
porque la quiero siempre contenta.

Y que pardos quiero sus ojos...

          Y que fiera la quiero a ella...

                      Y que en su libertad,
                                elija quedarse conmigo.


martes, 6 de mayo de 2014

Latidos

Me dijo
"qué fuerte te suena el corazón"
estando sobre mi pecho.

Me dije
"no siento nada",
cuando no está
mi corazón se aletarga.

Sólo se acuerda de latir
si la ve venir.



domingo, 27 de abril de 2014

Lo que se dice sin hablar

Nos perdimos a oscuras,
ante nuestros ojos,
desnudas.

Sin decirnos nada,
porque estaba la verdad,
entre nosotras, arropada.

Dejé el mensaje
contenido en las yemas,
tratando de que al rozarte
tradujeras las respuestas.

Y aún así las dudas te hacían decirme 
que no te quieres acostumbrar a las alturas.


Ojalá no llegue el vértigo,
no te marees,
que sabes
-aunque no quieres-
que a mí me tienes
echando leña al tren de estos sueños
que sueltan humo, porque a veces,
sin querer,
pulsamos el botón de "turbo"


Te seguiré rozando,
hasta que descubras el mensaje...
Que no hace falta hablar para confesarte...
que soy incapaz de soñar sin pensar en besarte.



Llueve en Madrid

Llueve en Madrid
sobre las ganas de sol
tras esta estación sembrada de dudas
y ganas de calor.


Llueve en Madrid
para que nazcan 
las penas en Mayo,
las medias tintas 
cuando me da algún arrebato,
y dejo poemas a medias
por si le entra frío de la que lee
que empieza a ser el motivo.

miércoles, 23 de abril de 2014

.


La mayor putada

que nos ha hecho la distancia

es dejar que te pregunte

"¿qué harás sobre las seis?"

y que no digas,

-porque no puedes-

pero pienses

"Abrazarte".

miércoles, 26 de marzo de 2014

Reloj de arena

Te miro como si fueras un reloj de arena,
que no puedo evitar dar la vuelta,
para que te derrames sobre mí
con tanta ansia como la gravedad hace a esas piedras morder el suelo.

Poco tiempo antes de que se acabe el tiempo,
yo te vuelvo a girar,
y aunque el tiempo siga,
volvemos a no avanzar.

Y me muero por girarte de nuevo,
por sentir el tic-tac en el pecho,
por impregnarme del ansia nerviosa y confusa,
que no se puede evitar.

Y te vuelvo a girar.
Ya puedo relajarme un rato,
sólo hasta que vuelve a quedar un cacho de arena para acabar.

Y te vuelvo a girar.
Vuelvo a revivir tus ganas,
y esas reviven las mías.
Vuelve a ser una carrera,
a ver quién se corre antes,
en la espera de que falte
poco tiempo por acabar.

Y te vuelvo a girar.

Porque no quiero que se acabe nuestro tiempo,
aunque por absurdo que sea
-y sepa-
sólo va en espiral.