lunes, 28 de marzo de 2011

(No) te echo de menos.

Y pasa el tiempo, y no es verdad que echo de menos tu carita a mi lado en el sofá.
Pero no pasa nada,
Si el tiempo va,
 Y tú vuelas con él,
Sería mejor olvidarme de lo que fue.

Si ya no quiero nada,
Si ya no tengo nada,
Si te deje como una colilla, tirada.
Solo dime tu, mi amor, cariño, mi vida, si llorabas por amor, o llorabas de alegría.

Quiero saber si la maldad la tuve yo.
Quiero saber si te rompí el corazón.
Quiero saber si te dejé marchar o me dejaste a mí.
Quiero saber qué fue para ti el fin.

Empiezo a creer que todo fueron risas,
Empiezo a padecer, sin tu sonrisa.
Y no es verdad, que yo te echo de menos, es solo que el recuerdo me lleva a tu pelo.


Pero no pasa nada,
 si el tiempo va,
y tú vuelas con él,
sería mejor no recordar esos momentos por tu piel.
Pero si vienen solos, ¿yo qué le voy a hacer?
Sería un pecado no desearte como yo te deseé.


Y todo queda al fondo de mi corazón,
arrinconándolo con mierda que saco de un cajón,
lleno de recuerdos que no quiero tener, pero si vienen solos...
¿yo qué le voy a hacer?
Si ya no tengo nada,
Si ya no quiero nada,
Si te dejé como una colilla, tirada.

Quiero saber si la maldad la tuve yo.
Quiero saber si te rompí el corazón.
Quiero saber si te dejé marchar o me dejastes tú a mí.
Quiero saber qué fue para tú el fin.
Repito, no es verdad que yo te echo de menos,
Es solo que el recuerdo me lleva a tus besos.
Pero no pasa nada,
Si el tiempo va,
y tú vuelas con él,
sería mejor olvidarme de este recuerdo de una vez.
Y quiero saber, mi amor, cariño mi vida, si llorabas por amor o porque ya no me querías.

Calles.

Pienso en la historia de las calles, los múltiples suspiros que guardará el asfalto, en todas las pisadas de ricos y pobres, de guapos y feos, de pies y de perros, y todo el calor de la carretera; cuántos automóviles, cuántas historias diferentes y rumbos sin final. Todas las colillas pisadas en el suelo, litros de agua derramada para limpiar recuerdos de pisadas de tacones y de papeles tirados por rincones.

Deseo.

Yo te pido tu calor,
pido tu deseo,
que me toques con tu cuerpo,
que tus labios me recorran,
me desnuden,
se lleven mis suspiros,
por favor, dame cariño,
placer, libertad,
que no sea un sueño.
Yo te pido aquí y ahora,
pon todo tu empeño.





sábado, 26 de marzo de 2011

La gran pregunta.

Mire donde mire ahí estás.
¿Eres tú que me persigues, o soy yo, que no dejo de buscarte?

jueves, 24 de marzo de 2011

Labios rojos, verdes ojos.

Mejillas sonrosadas,
Labios rojos, verdes ojos,
Se me clavan como espadas.

Sonrisa fugaz,
Me pierdo despierto,
Parece que ya se la llevó el viento.

No sé si te das cuenta
Que te busco cada día,
El tiempo se burla de mi manía.

Formo parte de tu ejército,
Cien mil juguetes rotos,
Hipnotizados por tus ojos.

Dicen que son normales,
Yo los veo ideales,
De belleza, de lujuria,
Que acabe ya mi penuria.

Locura mía cada día,
Interno tormento,
Desesperación en aumento.


Gotas de imagen.

Que mal que recorra tu cuerpo lleno de inocencia en esta noche que tanto llueve.
Será tan malo que las gotas húmedas y grises caen en la acera sucia, pasando por tu ventana, recogiendo esa imagen que tanto desprecio. ¿Acaso sabes por qué caen al suelo? Para esparcir el recuerdo que vieron. Impactan y mueren para no sentir lo que tú estás sintiendo.
Pobres esas gotas que se quedaron en tu ventana, y quieren resbalar, para no ver quién te atrapa entre sus brazos lascivos.
Una imagen que duele, que explica la ley de la gravedad;  las gotas caen porque no quieren verte más.
¿Y qué son las lágrimas sino una imagen reflejada en ellas que queremos evaporar de nuestra cabeza? Gotas que caen para no ver esa imagen más, porque la desprecian.


miércoles, 23 de marzo de 2011

Tiempo.

Tiempo, desnúdame en silencio, sin escucharte siento, que no padezco, ni el frío del invierno, ni la caricia suave de esa brisa inspirada por el viento. Susúrrame qué pienso, susúrrame un invento, simplemente devuélveme el aliento. Joder, maldito tiempo, te escapas te vas lejos, no ves que yo me pierdo en el débil sonido de las horas, en los sueños.


Esperame un momento, ¿no puedo convencerte? ¿tan imposible es detenerte?.